SOBRE LA POLÍTICA

El mago hizo un gesto y desapareció el hambre,
hizo otro gesto y desapareció la injusticia,
hizo otro gesto y se acabó la guerra. 
El político hizo un gesto y desapareció el mago. 
Woody Allen.

Es evidente que cuando actúa el poder surge la política. Evidentemente la política se manifiesta en nuestras sociedades como el proceso por el que las personas actúan, ejercen el poder. La lucha por controlar el poder es consustancial al desarrollo de la vida animal en el planeta tierra. La especie humana se ha diferenciado del resto por utilizar la política como herramienta para la consecución del poder, evitando en la medida de lo posible la lucha cuerpo a cuerpo con sus rivales. En castellano el término política incluye, la politics (actividad), la policy (planes) y la polity (sistema), que en el mundo anglosajón queda oportunamente diferenciado. Es más, política también es la persona del género femenino que se dedica a esta actividad, politician (trabajo) en inglés.

Determinadas circunstancias, favorecen la aparición de conductas políticas entre quienes solo la sufren, hacen que no solo quienes ostentan el poder o quienes pretenden ostentarlo se dediquen a la política. Estas condiciones se dan en las épocas de incertidumbre, con los conflictos que se ocasionan en la toma de decisiones, con el aumento de los niveles de jerárquicos, durante los ciclos de crisis (política, social, económica, ecológica), con los conflictos armados o en los estados de sumisión prolongados (dictaduras). Al contrario, en los periodos de estabilidad y desarrollo el pulso político ciudadano permanece adormecido, olvidando la importancia que tiene como garante de la ética, la transparencia y la participación.

El largo camino recorrido por la política en el desarrollo de nuestras sociedades siempre ha enfrentado posturas antagónicas en cuanto a su concepto de la política, las medidas políticas convenientes o el modo en que se desarrolla la actividad política. Lo que ha supuesto innumerables conflictos, motivados por los intereses contrapuestos de unos y otros. A lo largo de la historia desde la Grecia clásica a nuestros días, han corrido ríos de tinta sobre el modelo político que permita conciliar el estilo de vida que cada uno queremos con la vida en comunidad.

El filósofo político Nicolás Maquiavelo, liberó de ataduras religiosas del Medievo a la política, por lo que es considerado el padre de la ciencia política moderna. Afrontaba la política con una concepción innovadora para la época pero muy lejos de los postulados actuales. Sus propuestas, sin embargo, tienen eco hoy en día, no solo porque la teoría política ha puesto su nombre a un modelo de acción política, el maquiavelismo. Su teoría está vinculada a la fragilidad de la acción humana, a la inquietud ética de la política, ese es el motivo por el que Maquiavelo considera sumamente importante la relación entre los medios y los fines de la acción, no es que el fin justifique los medios, como normalmente se interpreta, sino que cree que la condición humana alberga el mal dentro y solo un príncipe (gobernante) con determinación lo puede controlar. Obviamente esta doctrina rupturista en el siglo XV, no debería ser válida en el presente.

Frente a esta postura Étienne de La Boétie, en su breve obra, El Discurso sobre la servidumbre voluntaria o el Contra uno, corta interpelación de 18 páginas, contra el Absolutismo. Manifiesta una visión contraria a Maquiavelo, al defender la humanidad por encima de todo, declarando que la propiedad natural de la sociedad, es la libertad, por lo que la servidumbre es voluntaria, el tirano (gobernante) no tiene más poder que el que el pueblo le otorga. Para La Boétie, la culpa de todo es de la costumbre por lo que llama a la desobediencia civil.

Estas dos posiciones vuelven a la actualidad, la de Maquiavelo, el gobernante tiene que actuar para controlar al pueblo frente a la de La Boétie, el pueblo se tiene que rebelar para controlar al gobernante. En estos momentos de incertidumbre, provocados en parte por haberse extendido en los medios la idea del fin de la historia y el choque de civilizaciones en el mundo globalizado. En el que se ha universalizado el modelo de democracia liberal occidental, presuponiendo el agotamiento de modelos como el comunista, cuando en realidad nunca se ha llegado a desarrollar, baste decir que no está resuelta la contradicción entre capital y trabajo de la sociedad liberal evidenciada por Marx.

Pues bien, en estos momentos de confrontación norte, sur; occidente, resto del mundo; en el que líderes temerarios como Donald Trump anteponen los intereses económicos de las corporaciones a los de la humanidad, vemos como los postulados de Maquiavelo se nos revelan, dan igual los medios yo (Trump), se lo que os conviene, la razón, el liberalismo está de nuestra parte, haremos lo necesario para que así sea, amenaza nuclear incluida contra aquellos que osen contradecir al imperio. Frente a este empuje, el fundamentalismo religioso, los nacionalismos, el terrorismo, las guerras, el modelo económico liberal, actúan a la contra, haciendo un mundo inhóspito, donde impera la anomia.

Estos conflictos surgidos por la toma de decisiones poco acertadas de unos políticos alejados del pueblo, siervos de las grandes corporaciones, nos arrastran al desastre nuclear y ecológico. Tienen que tener su respuesta en las ideas de La Boétie, el tirano no tiene más poder que el que se le da. Noam Chomsky en su reciente obra, ¿Quién domina el mundo? , así nos lo advierte. Para ello la política debe tomar partido, los ciudadanos del mundo deben renunciar a lo que nos han vendido como globalización, a pesar de que la sociedad humana sea universal, aceptar la diversidad, encontrar las características comunes para convivir en un medio sostenible.

Termino como empecé lo importante es la política, no la politiquería, en sus dimensiones de pequeñez y mezquindad, ella carece de proyección histórica y de perspectivas ideológicas que se desenvuelve en medio de la maquinación ruin, la vulgaridad, el mimetismo, el tránsfugo, la ausencia de ideas y la carencia de ideales. Definición extraída del diccionario de la de Rodrigo Borja en su diccionario de la política. Allí agota su acción el politiquero. El altruismo de la política es el elemento que ha de prevalecer, para ello se puede, se debe politiquear, participar aunque sea de forma superficial en la política, ese es el leit motiv de politiquea, que algo queda.

Politiquea

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