SOBRE EL PODER CIUDADANO

No tengamos la ingenuidad de creer todo lo que nos dicen, tenemos que ser críticos. No tenemos democracia, tenemos plutocracia, el poder de los ricos, el poder real lo tiene el dinero, las multinacionales. José Saramago.

Que el poder siempre ha estado en manos de la ciudadanía, solo se sostiene sobre el papel, en la práctica el poder lo ostentan los de siempre, con las necesarias mutaciones, obligadas por el empuje de un pueblo harto de tiranías. Ahora las tiranías son consentidas por una masa domesticada con la inestimable ayuda de la ley. Es normal que tras largos periodos de abuso de poder, el pueblo se subleve, como respuesta a la opresión. Las consecuencias las suelen pagar los mandamases del momento, vía desamortizaciones, nacionalizaciones o derrocamientos, para poco después estabilizarse y vuelta al status quo.

Un brillante ejemplo de esta dominación la tenemos en la Constitución española del 78. Durante el proceso de la conocida como transición a la democracia, en puridad, acomodo de los próceres de la dictadura al nuevo contexto legal. La Constitución Española de 1978, en su Título Preliminar, artículo 1 dice:

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

No es necesario explicar cuán lejos estamos de la realidad manifestada en el punto 2. Sin profundizar en el oxímoron provocado entre los puntos 1 y 2,frente al 3, entre igualdad y monarquía, pueblo y rey. Objetivamente los dos primeros puntos son propios de una constitución republicana mientras que el tercero se corresponde con una carta otorgada en un reino.

La culpa de esto la tiene indudablemente la revolución francesa, vamos, que eso de pasar por la guillotina a todo tirano viviente tiene un límite, el limite son las constituciones, sobre el papel el pueblo manda, en la practica solo es un esclavo de los smartphone. Cuando surgen estos conflictos de poder, surge la política, que entre otras acepciones tiene la de domesticar al populacho, para que acepte bajo el paraguas de la democracia las directrices impuestas desde una esfera corporativa supranacional. Esto no es política en mayúsculas, es táctica política, estrategia para evitar que se revuelva el gallinero, que rebroten los conflictos.

En el momento actual el equilibro forzado, de checks and balances, no se sostiene más, la sostenibilidad del planeta esta en juego, la plutocracia, la oligarquía de los más ricos, nos gobierna. Inmersos como estamos en una sociedad sierva de la economía, el sistema lo dominan los ricos controlando la riqueza, los ingresos y el consumo. El pueblo súbdito vive de prestado, dentro de un sistema económico denominado plutonomía, donde la riqueza es controlada por unos pocos, cada vez menos, en la que el crecimiento económico de la sociedad esta sometido al domino de las fortunas de los pocos que acaparan la riqueza. Vivimos en una sociedad polarizada, una minoría rica, el 1%, tiene tanta riqueza como el otro 99%, a costa de la sobreexplotación de los recursos.

Esto no es nuevo, hacia 1548, Étienne de La Boétie nos dejo un texto muy interesante sobre su concepción de la emancipación política, Le Discours de la servitude volontaire. En el nos dice que los humanos, gobernantes y gobernados, tenemos una propiedad natural, la libertad. La tiranía es una desnaturalización, la renuncia voluntaria a la libertad, por lo tanto la servidumbre es voluntaria porque los gobernados abandonan su libertad natural. El tirano no tiene más poder que el que el pueblo le otorga. Normalmente a ese estado se llega por la costumbre, para La Boétie esta primero la libertad y luego el paréntesis de la dominación política, el que tenemos que cerrar para emanciparnos, …resolveos a no servir más y seréis libres...dice. Históricamente a causa de los medios utilizados, se ha expulsado al tirano pero se ha mantenido la tiranía, volvemos al ejemplo de la transición democrática española, cayendo en la involuntaria adhesión a la opresión. El pueblo tiene el poder solo que debe ejercerlo.

 

@Polithiquea

 

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