ONU

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Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complicidad vergonzosa. Victor Hugo.

La mayor organización internacional del mundo resulta una  organización internamente desorganizada que se ocupa solo de los asuntos nacionales, de las naciones que la gobiernan. Haciendo un poco de historia, la ONU surge como la necesidad de prevenir nuevas guerras, en sustitución de una obsoleta Sociedad de las Naciones creada para tal fin en 1919, tras fracasar en su cometido de evitar otro conflicto internacional. La ONU se funda en 1945, tras la declaración emitida en la Conferencia de Yalta (1945), celebrada entre los aliados-vencedores en la II Guerra Mundial.

Compuesta inicialmente por 51 Estados, hoy alcanza la cifra de 193 miembros. Los órganos principales son, Asamblea General, Consejo de Seguridad, Consejo Económico y Social, Secretaría General, Consejo de Administración Fiduciaria y la Corte Internacional de Justicia.

La Asamblea General de las Naciones Unidas es el órgano principal de las Naciones Unidas. Donde están representados todos los Estados Miembros, cada uno con un voto. Las votaciones sobre la paz y seguridad, el ingreso de nuevos Miembros y presupuestarias, por mayoría de dos tercios (mayoría calificada). El resto, por mayoría simple.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es el encargado de velar por la paz y la seguridad en el mundo, puede tomar decisiones y obligar a los miembros a cumplirlas.

El Consejo Económico y Social asiste a la Asamblea General para promocionar la cooperación, el desarrollo económico y social internacional.

La Secretaría General es el órgano administrativo, su titular, el Secretario General, ostenta la máxima representación diplomática de las Naciones Unidas.

El Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas, creado para supervisar la administración de los territorios en fideicomiso y trabajar para que estos territorios consigan formar un gobierno propio y la independencia.

La Corte Internacional de Justicia (Tribunal Internacional de Justicia), tiene entre sus funciones principales la de resolver por medio de sentencias las disputas que le sometan los Estados y emitir dictámenes u opiniones consultivas para dar respuesta a cualquier cuestión jurídica que le sea planteada por la Asamblea General o el Consejo de Seguridad.

Queda claro que tanto la declaración de intenciones como la distribución de funciones, sobre el papel son ambiciosas, legítimas y de carácter global. La realidad nuevamente supera a la ficción, en el momento en que sale a relucir el Poder de veto. El Consejo de Seguridad, el órgano decisorio, lo componen 15 países, de las cuales 5 son miembros permanentes con derecho a veto, (EE.UU., Reino Unido, República Francesa, Federación Rusa y República Popular China). Los otros 10 miembros son elegidos de 5 en 5 cada año por la Asamblea General. Los acuerdos se adoptan con la aprobación, mínimo 9 votos, cada país tiene 1.

La cuestión adquiere relevancia cuando el voto negativo, veto, de un miembro permanente evita el acuerdo. Este poder supone en la práctica que solo se adopten decisiones que aprueben los 5 con poder de veto. De modo que los intereses propios de cada nación se imponen sobre el interés general, olvidando, la ONU sus fines altruistas para actuar como la garante de los privilegios de los 5 poderosos y sus valedores (Bancos, Fondos de Inversión, Corporaciones…).

Solo de esta manera se explican las intervenciones arbitrarias en las grandes crisis mundiales, innumerables situaciones bélicas o catástrofes naturales acaecidas a lo largo y ancho del globo. Dándose paradojas como que el TPI juzgue por crímenes de guerra a Radovan Karadžić, y no actúe en las crisis humanitarias que han ocurrido tras la inmolación de Mamar el Gadafi o Saddam Husein. Mientras se mira para otro lado en la ocupación de Palestina, del Sáhara o en la aniquilación del pueblo sirio. Haciendo caso omiso a dictaduras como la de Robert Mugaba de Zimbabue, Omar Hassan Al-Visir de Sudán o Teodoro Obligan de Guinea Ecuatorial, por citar algunos. La ONU no es de todos, no está unida, no evita guerras. La pregunta es para qué o a quién sirve…

@polithiquea

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