DIPUTACIONES PROVINCIALES

Comité ejecutor(¿BIOLÓGICAMENTE MUERTAS?)

El precio de desentenderse de la política es ser gobernados por los hombres peores.
PLATÓN.

Todos deberíamos ser filósofos, al menos diez minutos al día. Alguna mañana al despertar te has preguntado por qué vivimos así y no de otra manera. Por qué aceptamos sin rechistar la inercia que nos precede y la trasmitimos de igual modo.

Son muchos los foros, cada vez más, donde se empieza a dudar de todo, pero la realidad continúa imponiéndose como una bola de nieve rodando a través de la historia, envolviéndonos cual cristalitos de hielo, helados de tanto invierno.

Es cierto que las voces críticas de nuestro momento son aullidos de desahuciados, el estatus quo imperante y el aplastamiento sociológico que ha sufrido la sociedad desde el 1 de abril de 1939 y que aún hoy nos sobrevuela cual buitre en pos de su presa moribunda, supuso que todas aquellas personas de valía y con valor, yazcan en el olvido o campen por otros lares.

Esta dramática situación no hubiera sido posible sin la ayuda nunca suficientemente valorada de la Iglesia católica, y todavía hay quienes no entienden el sacro santo concordato. Más claro lo tenía hace cuatro siglos el padre del liberalismo, tan manido últimamente por la casta conservadora, John Locke, cuando advertía que la religión no afecta a las relaciones humanas, solo a la relación individual del hombre con Dios.

Asentando su filosofía política en la firme creencia de que la soberanía emana del pueblo, sobre principios tales como que la propiedad, la vida y el derecho a la felicidad son derechos naturales de la humanidad y por supuesto anteriores a la constitución de la sociedad. La misión del estado es proteger estos derechos ya que los derechos naturales nacen de la razón.

Por eso ahora cuando escuchamos de voceros autodenominados liberales, como Esperanza Aguirre y adláteres, sus continuas alusiones a la doctrina liberal, vemos cuanta distancia hay entre el fondo del pozo y la superficie. Pero así, se sostienen instituciones y privilegios que de otra forma serían imposibles se ostentar.

Tal es el caso de las Diputaciones Provinciales, por ende ultra protegidas por mandato de la carta magna, art. 141 de la CE de 1978, aunque en siete comunidades autónomas, las uniprovinciales, Principado de Asturias; Cantabria; La Rioja; Comunidad Foral de Navarra; Comunidad de Madrid; Islas Baleares; y Región de Murcia; carezcan de ellas.

Las diputaciones provinciales son órganos de elección indirecta. La composición de su pleno se realiza por elección por los concejales electos de todos los ayuntamientos del partido judicial(1). El número de diputados de cada pleno depende del número de habitantes de la provincia y se fija por ley (art. 204 de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General):

Diputados
Hasta 500.000 residentes 25
De 500.001 a 1.000.000 27
De 1.000.001 a 3.500.000 31
De 3.500.001 en adelante 51

Los diputados de cada provincia se reparten entre los partidos judiciales, en el caso de Guadalajara, Molina de Aragón con 4 diputados, Sigüenza con 6 y Guadalajara con 15, mediante el sistema de otorgar un diputado a cada partido judicial y luego distribuir los restantes proporcionalmente a la población.

Una vez que se constituyen los ayuntamientos, se toman, para cada partido judicial, los votos de todos los partidos que han obtenido representación (al menos un concejal). Entre ellos se reparten los escaños, según la Ley D’Hondt. Los diputados provinciales se eligen, en cada partido judicial, de entre los concejales de cada partido elegidos en algún municipio del partido judicial.

Lo que traducido a la práctica, supone que cada concejal que tenga el plácet de su partido para ser Diputado, debe recoger los avales necesarios para presentarlos en la junta electoral correspondiente. Siendo casi imposible que salga un diputado distinto del propuesto por el aparato de cada partido, en la elección de diputados solo votan los concejales de su partido. Ya no representan al pueblo, sino a los intereses del partido.

En la reunión de la sesión constitutiva de la Diputación Provincial nos damos otro baño de realidad cuando los Diputados votan dentro de su grupo a quien ha sido designado previamente en las altas esferas del partido a nivel regional, resultando elegido el del grupo con mayor número de Diputados. Tampoco representan al pueblo en otra votación delegada.

En definitiva esta elección indirecta, también conocida como de segundo grado, secuestra al pueblo de la elección democrática de sus representantes, un fraude máxime cuando sus dignatarios en ocasiones solo concurren a las elecciones municipales en un segundo plano, como segundos o terceros en listas cerradas a los ayuntamientos.

Ante este panorama se abre el debate sobre la necesidad de las diputaciones y el argumento sostenido por los partidos conservadores es que en provincias con muchos núcleos de población y alto grado de subdesarrollo son la única vía de sostenimiento de la población, frente a la opinión cada vez más extendida sobre todo en las fuerzas políticas de izquierdas que las ven como el reducto del caciquismo, y apuestan por su supresión.

Cabe ofrecer como correlato la situación de provincias como Cuenca y Guadalajara, consideradas como biológicamente muertas (2), con una despoblación sin parangón en Europa, con una densidad de población de 1,63 Hab/Km2, de los que 1 de cada 3 mayor de 65 años. Estos datos aún serán más acuciantes en 15 años cuando la mayoría sean octogenarios.

Dónde están los resultados de las políticas llevadas a cabo durante 200 años de diputaciones en esas provincias o en otras como Teruel, Soria, Lugo, Orense o Palencia por poner algunos ejemplos donde el bajo desarrollo está llevando a la despoblación. En definitiva considerar viables la diputaciones y eficaces sus políticas desde una perspectiva actual solo es posible en políticos reaccionarios, con apego a las relaciones serviles y clientelares.

Post data, En Castilla sin mácula, por acción de la peineta, mantilla en mano y llena de dolor, reduce sin rubor el número de Diputados Regionales y sus emolumentos, de elección directa, mientras defiende a ultranza y mantiene a los Diputados Provinciales y sus emolumentos, cogéis la indirecta…

Consultas realizadas,
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Diputaci%C3%B3n
(2) http://www.eldiario.es/clm/provincias-Cuenca-Guadalajara-biologicamente-muertas_0_333517005.html

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